Juana Luisa Moreno

TALLERES DE ALQUIMIA TAOÍSTA

Las metas de las antiguas prácticas taoístas son fundamentalmente la longevidad y la inmortalidad, pero también las riquezas, la suerte, la felicidad y la alegría en el mundo de los hombres, aspiraciones distintas a las de los monjes budistas que se retiran de la vida activa.

En cuanto a la búsqueda de la inmortalidad, las prácticas de un nivel superior pretenden, mediante la unión del principio espiritual en el ser humano con fuerzas psicogenéticas (el alma), la posibilidad de seguir viviendo después de la muerte, no como un ser de sombra destinado a la disolución, sino como un espíritu consciente. De ésta forma se vence a la muerte, culminando así el cierre armónico del proceso vital. El cuerpo terrenal es abandonado por el principio espiritual, capacitado para seguir viviendo independientemente en el cuerpo espiritual, engendrado a partir de su unión con el alma.

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